Síntomas que no tenías que aceptar
- ●Te levantás 3, 4 o 5 veces por noche y al día siguiente llegás destruido.
- ●El chorro es débil, gotea después o nunca sentís que vaciaste del todo.
- ●Fatiga de día, bajo rendimiento y poca energía para hacer lo que antes hacías.
- ●Perdiste deseo y vitalidad. No es solo la edad: tiene una causa real.